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aprovecha el agua de lluvia en tu casa

Sólo 2.5 % del agua en el planeta es dulce, y nada más 0.3 % está en lagos y ríos, disponible para nuestro consumo. Es un bien tan valioso que ya estamos sintiendo las consecuencias de su escasez, abuso y contaminación. 

  • 663 millones de personas no cuentan con agua potable. Y no es por la falta de acceso, sino porque no está en condiciones para ser usada por las personas. 
  • 2,600 millones de personas no cuentan con estructuras adecuadas de saneamiento y depuración de aguas residuales. 

 

Una casa de 40 metros cuadrados en Zacatecas podría captar 20 mil litros de agua durante los 6 meses de temporada de lluvia. Un techo similar en Tabasco podría captar 100 mil litros en un año. 

Claro, esas cifras pueden variar dependiendo de las zonas y la condición climática, pero la captación de agua es una alternativa que cobra más sentido en los lugares con difícil acceso a fuentes de agua. 

La mejor opción urbana es aprovechar el agua de lluvia en las actividades diarias, donde gastamos más agua de la que imaginamos:

  • Se necesitan 15 mililitros de agua para hacer una taza de café; y los granos de esa misma taza requieren 200 litros más para producirse. 
  • Un kilo de carne de vaca requiere 15,000 litros de agua para producirse (incluyendo los usados para crear los vegetales y piensos que alimentan al bovino).
  • Una persona necesita consumir cerca de 100 litros de agua diarias para satisfacer sus necesidades higiénicas y biológicas… pero el abuso del líquido nos hace consumir hasta 250 litros diarios. 

 

Esta es la realidad que debemos cambiar, para que el agua sea un bien que nuestros nietos también deban disfrutar. Por eso aquí te damos algunos consejos para almacenar y potabilizar el agua de lluvia: 

Captación

Primero que nada, hay que cumplir con algunos elementos de diseño para almacenar la lluvia correctamente: 

  • Elegir la superficie receptora; el lugar ideal sería la azotea. 
  • Si tu techo es inclinado, hay que agregarle canaletas que conduzcan el agua hasta el tanque de almacenamiento. 
  • Los techos planos necesitan pendientes que canalicen el agua. Son esos puntos donde la lluvia baja por tuberías que llegan directamente al tanque.
  • Hablando de terrenos inclinados, lo mejor es crear surcos que conduzcan el agua hasta espacios perforados (los sitios donde se almacenará).  

 

No te vayas por los techos verdes ni las superficies de patios, porque le añaden mucha biomasa al agua de lluvia. También evita los techos con tela asfáltica o fibrocemento, porque tiñen el agua y desprenden fibras de amianto (respectivamente). 

 

Almacenamiento

Bien, ahora que sabes cómo conducir el agua, es tiempo de almacenarla: 

  1. Tanques subterráneos, procurando que el material sea resistente contra fisuras que dejen escapar el agua o que dejen entrar la tierra.  
  2. Sistema de barriles ubicados cerca de la superficie, y conectados entre sí. 
  3. Reservorios abiertos, aunque necesitan más cuidado para que los insectos no proliferen en épocas de verano, y reducir la evaporación. 

 

En México, es el grupo  Isla Urbana el que promueve esta alternativa. Lo han logrado en localidades como Tlalpan, en la Ciudad de México. También lo implementaron en el hangar del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México: antes invertía más de 200 mil pesos al año en pipas, pero recuperó su costo de inversión en 2 años, captando más de 400 mil litros anuales. 

 

Extracción

Ahora que la tienes bien guardada y protegida, ¿cómo puedes extraer el agua de lluvia para usarla en tu hogar? Hay varios sistemas que puedes aprovechar, dependiendo de la ubicación de tus almacenes: 

  1. Para los barriles sobre la superficie, coloca una llave de paso, por donde puedas tomar el agua que necesites.
  2. Si tienes reservas subterráneas, necesitas un sistema de bombeo (de gas o eléctrico) que llegue hasta tu casa. Sólo necesitas calcular la presión adecuada para llevar el agua a todos los pisos donde la usarás (cocina, baños en el segundo pisto, etcétera). 

 

¡Bien! Ya tienes dónde almacenarla y como extraerla. Ahora, usa tu agua de lluvia en las siguientes actividades: 

  1. Riego del jardín y las plantas de la casa, pues no tiene químicos ni cloro.
  2. Limpia pisos, cristales y vajillas, pues no tiene cal que empañe las superficies delicadas.  
  3. Lava prendas delicadas, pues las conservará por mucho más tiempo que el agua de las tuberías, llena de químicos.
  4. En la descarga del inodoro se utilizan cerca de 40 litros de agua potable al día; pero el agua de lluvia usa menos detergentes, y puedes ahorrar hasta 50 % de tu consumo. 

 

Y por supuesto, no olvides el ahorro responsable del agua, que puedes hacer con estas sencillas acciones: 

  • Usa el agua de la regadera con responsabilidad. Si eres de los que esperan a que se caliente, guarda el exceso en baldes (que puedes usar para regar las plantas), y no la dejes correr más de lo necesario para enjabonarte y enjuagarte. 
  • Lava tu auto con baldes y trapos, ahorrando el agua lo más posible. Sí, es más fácil hacerlo con un Kartcher, pero imagina todo lo que desperdicias… 
  • Lava, enjabona y enjuaga tus cubiertos sólo con el agua necesaria, no la dejes correr todo el tiempo que estés limpiando la vajilla. 
  • Usa un sistema de riego para tu jardín. Los hay controlados, para que no tengas que preocuparte del desperdicio, o deja el aspersor abierto los minutos necesarios para regar todas las plantas. 

 

Hay sitios donde las personas ya sufren estrés hídrico, que produce migraciones, conflictos bélicos y fuertes problemas de salud. Por eso hay que racionalizar el consumo del agua e incrementar el acceso a procesos industriales capaces de limpiarla para evitar su deterioro y contaminación. 

¿Por qué no aprovechas estos consejos en tu desarrollo Tierra y Armonía? Nuestra mayor recompensa es la satisfacción que nos expresas al momento de vivir en los desarrollos que diseñamos para ti.
 

 

Con apoyo de la OMS, el IMITA, la FAO y Water Foodprint Network

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