logo
img
img
Recibe más información
lo que en realidad necesita tu cuerpo cuando tienes un antojo

Cuando se trata de mantener el nivel de vida que siempre has deseado para ti y los tuyos, el tema de la nutrición resulta uno de los más importantes y sin embargo, si le das un enfoque práctico, puedes tomar tips sencillos que te ayuden a cuidar tu cuerpo.

Además de hacer ejercicio y mantener una dieta balanceada a lo largo del día, existen esos momentos de antojo que a todos nos llegan como tentación y que amenazan con todos los buenos propósitos que hicimos a principios de enero.

Es por ello que deseamos compartir contigo un enfoque que tal vez te ayude a controlar mejor esos momentos de querer acabar con toda la comida que se encuentre a tu paso:

¿Qué es lo que tu cuerpo pide cuando se te antoja algo?

Según varios estudios, tu antojo no es meramente por gula, sino por alguna deficiencia que tiene tu cuerpo. Estos son los más comunes con su respectiva solución.

 

Si tienes antojo de chocolate:

Te hace falta… magnesio, un mineral que ayuda a los huesos y dientes, así como a disminuir calambres, depresión, insomnio, cansancio y debilidad.

Lo puedes cambiar por… nueces, semillas, verduras y frutas.

 

 

 

Si tienes antojo de algo dulce:

Te hacen falta minerales como el cromo, que aumenta el metabolismo, mejora la insulina, previene la gastritis y diabetes, y lo puedes encontrar en brócoli, uvas, queso, frijoles, hígado y pollo.

Otro de los elementos que puedes necesitar es el carbón o azufre, que ayudan a combatir virus y bacterias, a desintoxicar el cuerpo y a bajar el colesterol. Entonces, en vez de comer algo dulce, opta por comer una fruta, coliflor o arándanos, pues aunque tienen fructuosa, son una mejor opción con beneficios que un helado, por ejemplo. También puedes comer manzana con canela, avena con moras azules, o un batido de leche con plátano y cacao para satisfacer el antojo de dulce.

El fósforo es un elemento que también puede estar en bajos niveles, si se tiene demasiado antojo de algo dulce y lo puedes encontrar en pollo, res, pescado, huevos, leche, nueces, verduras y granos.

O finalmente podría faltarte triptófano, un aminoácido que ayuda a la producción de serotonina, un neurotransmisor que ayuda el estado de ánimo.

 

Si tienes antojo de pan, pizza y otros carbohidratos:

Te hace falta nitrógeno, el ingrediente base de los aminoácidos que integran todas las proteínas y sin éste, hay una gran descompensación en el organismo.

Para vencer este padecimiento, en vez de ir por un cuernito, come algo con mucha proteína como carne, salmón, nueces, frijoles y semillas de chía.

 

Si tienes antojo de algo aceitoso o con mucha grasa:

Te hace falta calcio, que tiene como función el bienestar de huesos, dientes, músculos, coagulación y ritmo cardíaco, entre otros más. Para esto, come queso, verduras como el kale, o leche orgánica.

SI tienes antojo de algo salado:

Te hace falta cloruro o silicio. El primero ayuda a fijar el calcio, a reducir el colesterol y grasas, mientras que el segundo fortalece los huesos y tejidos. ¿Cómo combatirlo? Comiendo pescado con mucha grasa como el salmón, leche de cabra, nueces de la india u otro tipo de nueces y semillas.

 

 

Via hola.com.mx

Cuando se trata de mantener el nivel de vida que siempre has deseado para ti y los tuyos, el tema de la nutrición resulta uno de los más importantes y sin embargo, si le das un enfoque práctico, puedes tomar tips sencillos que te ayuden a cuidar tu cuerpo.

Además de hacer ejercicio y mantener una dieta balanceada a lo largo del día, existen esos momentos de antojo que a todos nos llegan como tentación y que amenazan con todos los buenos propósitos que hicimos a principios de enero.

Es por ello que deseamos compartir contigo un enfoque que tal vez te ayude a controlar mejor esos momentos de querer acabar con toda la comida que se encuentre a tu paso:

¿Qué es lo que tu cuerpo pide cuando se te antoja algo?

Según varios estudios, tu antojo no es meramente por gula, sino por alguna deficiencia que tiene tu cuerpo. Estos son los más comunes con su respectiva solución.

 

Si tienes antojo de chocolate:

Te hace falta… magnesio, un mineral que ayuda a los huesos y dientes, así como a disminuir calambres, depresión, insomnio, cansancio y debilidad.

Lo puedes cambiar por… nueces, semillas, verduras y frutas.

 

 

 

Si tienes antojo de algo dulce:

Te hacen falta minerales como el cromo, que aumenta el metabolismo, mejora la insulina, previene la gastritis y diabetes, y lo puedes encontrar en brócoli, uvas, queso, frijoles, hígado y pollo.

Otro de los elementos que puedes necesitar es el carbón o azufre, que ayudan a combatir virus y bacterias, a desintoxicar el cuerpo y a bajar el colesterol. Entonces, en vez de comer algo dulce, opta por comer una fruta, coliflor o arándanos, pues aunque tienen fructuosa, son una mejor opción con beneficios que un helado, por ejemplo. También puedes comer manzana con canela, avena con moras azules, o un batido de leche con plátano y cacao para satisfacer el antojo de dulce.

El fósforo es un elemento que también puede estar en bajos niveles, si se tiene demasiado antojo de algo dulce y lo puedes encontrar en pollo, res, pescado, huevos, leche, nueces, verduras y granos.

O finalmente podría faltarte triptófano, un aminoácido que ayuda a la producción de serotonina, un neurotransmisor que ayuda el estado de ánimo.

 

Si tienes antojo de pan, pizza y otros carbohidratos:

Te hace falta nitrógeno, el ingrediente base de los aminoácidos que integran todas las proteínas y sin éste, hay una gran descompensación en el organismo.

Para vencer este padecimiento, en vez de ir por un cuernito, come algo con mucha proteína como carne, salmón, nueces, frijoles y semillas de chía.

 

Si tienes antojo de algo aceitoso o con mucha grasa:

Te hace falta calcio, que tiene como función el bienestar de huesos, dientes, músculos, coagulación y ritmo cardíaco, entre otros más. Para esto, come queso, verduras como el kale, o leche orgánica.

SI tienes antojo de algo salado:

Te hace falta cloruro o silicio. El primero ayuda a fijar el calcio, a reducir el colesterol y grasas, mientras que el segundo fortalece los huesos y tejidos. ¿Cómo combatirlo? Comiendo pescado con mucha grasa como el salmón, leche de cabra, nueces de la india u otro tipo de nueces y semillas.

 

 

Via hola.com.mx

CONOCE NUESTROS 7 MODELOS