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lo que necesitas para no seguir una dieta (parte 1)

Un tema que permanece constante en cada época del año es el de la salud y cuidar la línea. Si se trata del verano, las personas desean verse bien para disfrutar de los días soleados en la playa o compartir una tarde divertida alrededor de una buena comida. Si es el invierno, también la importancia de medirse en los alimentos es clave para que el cargo de conciencia no nos persiga en el mes de enero.

Es por ello, que más que “dieta” la importancia de mantener hábitos alimenticios sanos es básico para cuidar el cuerpo a lo largo de todo el año. Queremos compartir contigo tips que te ayudarán a mantenerte en línea y no “sufrir” y alcanzar la calidad de vida que te mereces para ti y toda tu familia.

1. Despídete de las dietas mágicas

Esas que llevan nombres cada vez más extraños, que te quitan todo lo que te gusta comer, que te obligan a comprar productos carísimos o difíciles de encontrar y por las cuales las palabras salud y disfrute salen espantadas. Las dietas milagro no son de fiar.

2. Acude a un experto

Es normal que al principio no sepas cuánto peso debes perder, qué debes comer y cómo puedes hacer para integrar buenos hábitos alimenticios a tu rutina diaria, por ello es necesario acudir a un experto, en este caso, a un dietista-nutricionista. Creer que poseemos todos los conocimientos necesarios en materia de nutrición para ponernos a dieta es un gran error. Si queremos cambiar nuestra alimentación es necesario visitar a un especialista en nutrición para que nos asesore. ¿Cómo era eso de “con la comida no se juega”? Tómatelo en serio. Establece una meta de fecha límite para acudir con un especialista.

3. Come de todo en su justa medida

La prohibición que imponen algunos métodos de adelgazamiento sobre no poder ingerir pan, pasta, fruta o aceite de oliva, entre otros alimentos fundamentales, puede ocasionarnos un déficit de nutrientes esenciales para nuestro organismo. Esta práctica, además, tiene el efecto contrario al deseado, el cuerpo siente que no se le están administrando ciertos nutrientes necesarios para su correcto funcionamiento y actúa almacenando grasas para futuros periodos de restricción alimenticia.

4. Haz cinco comidas al día

Es muy frecuente saltarse el desayuno o cenar sólo una pieza de fruta, por ejemplo, y esto no es bueno ni efectivo. Cuando comemos, el organismo se pone en marcha y quema calorías, asimismo, hacer varias ingestas a lo largo de la jornada nos permite no pasar hambre y evitar tentaciones. La recomendación de la mayoría de dietistas es realizar cinco comidas al día: tres principales (desayuno, comida y cena) y dos colaciones (media mañana y merienda).

5. Cuidado con los light

Estos alimentos nos pueden ayudar a sustituir el consumo de productos más calóricos por sus versiones ligeras. Eso sí, debe quedar claro que los light no son alimentos que adelgacen ni que nos hagan perder peso. Un gran consumo, creyendo que no aportan demasiadas calorías, tendrá los mismos efectos negativos que su versión normal.

6. Escribe un diario sobre lo que comes

Esta práctica está recomendada por muchos dietistas y consiste en apuntar todo lo que comes a lo largo del día, incluyendo la preparación de los alimentos, los ingredientes, la hora, el lugar, la cantidad e, incluso, la compañía. No es algo que sirva para calcular las calorías, si no que es un ejercicio de autocontrol de nuestros hábitos alimentarios para que sepamos qué estamos haciendo bien o mal a la hora de llevar una dieta equilibrada.

7. Planifica con anterioridad lo que vas a comer

No queremos que sea un proceso complicado. Planeando en 20 mins lo que comprarás para los siguientes días puede ayudarte a reducir los tiempos que dedicas a decidir qué comer. Eso evitará que vayas directo a la sección de comida rápida del súper o ataques la bolsa de patatas fritas que tienes en la despensa. Esta costumbre te ayudará a saber lo que tienes que comprar para preparar a diario las diferentes comidas del día, sin improvisaciones.

8. Comer debe ser un ritual

Pon la mesa, siéntate, sirve los platos, mastica bien los alimentos… normas que deberían ser obligatorias, pero que muchas veces son imposibles debido al ritmo de vida y trabajo que llevamos. “Concentrarnos en los alimentos que nos llevamos a la boca es una de las funciones más importantes en la que debemos reparar, pues nuestro estado físico y mental dependerá de lo que comamos y de cómo lo hagamos”, explica la dietista Sonia Martínez. 

Con apoyo de webconsultas.com/dietaynutrición

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