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tips sencillos que te ayudarán a ahorrar para comprar tu propia casa

Cuando se trata de establecer metas, como lo es comprar tu propia casa, podemos llegar a pensar que se trata de algo inalcanzable o bien que se trata de tener suerte y “esperar” a que llegue el momento adecuado. Así, pueden pasar años enteros en los que se va formando una especie de zona de confort: puede que las oportunidades pasen frente a tus ojos y ni siquiera las reconozcas. 

En realidad alcanzar la meta de tener tu propia casa es como diseñar un mapa que te dará una guía paso a paso de los pasos que debes de dar. Imagina que manejas un auto y que irás del punto A al punto B: incrementarás tu porcentaje de éxito si, conoces a fondo lo que hay que hacer en todo momento. Es decir: se trata de desarrollar habilidades y así adquirir confianza en que puedes comprar tu casa y no de “tener suerte”. 

Enfocarte en hacer crecer tus habilidades en finanzas personales es uno de los aspectos más importantes que puedes desarrollar. En esta ocasión queremos compartirte sencillos tips que te permitirán ahorrar y sentirte más seguro cuando tomes la decisión de hacer tu sueño realidad: 

Anota tus gastos durante un mes
Parece obvio y repetitivo pero si realmente lo haces descubrirás hábitos que tal vez puedas cambiar; ahorrar dinero no es tan complicado como parece, pero antes de recortar tus gastos, necesitas saber exactamente en qué se te va el dinero.

Para averiguarlo, anota durante un mes tus gastos diarios, semanales y mensuales. Puedes hacerlo en una aplicación móvil o en una libreta que lleves siempre contigo en el bolso. Es muy posible que te lleves una sorpresa. 

Una vez que te des cuenta en qué gastas el dinero, puedes decidir qué cosas son necesarias y de cuáles puedes prescindir. Ese café que te compras camino al trabajo o el agua mineral embotellada que sueles beber, pueden llegar a sumar una cantidad considerable al final del año, que te podrías haber ahorrado con un poco de planificación. 

Págate a ti primero
El secreto para convertir el ahorro en un hábito es darte prioridad a ti. Esto no quiere decir que compres todo lo que te llama la atención, sino que te pagues a ti cada mes al igual que pagas a todos tus acreedores habituales. 

Plantéate un objetivo realista a largo plazo y luego “págate” guardando una cantidad de dinero fija en una cuenta de ahorros o de inversiones. Asegúrate de hacerlo el mismo día de cada mes (por ejemplo, cada día 10 del mes). Si te esperas a fin de mes para ver lo que te queda, probablemente te encontrarás con que no te queda gran cosa. 

Reduce tus deudas
Liquidar tus deudas es una de las mejores formas de ahorrar dinero, porque el interés que pagas en la mayoría de los préstamos (especialmente en las tarjetas de crédito), es mucho más alto que el que ganas en la mayoría de las cuentas de ahorros. Así que reduce tanto como puedas tus deudas en tarjetas de crédito, préstamos de estudiante, préstamo para comprar el auto y cualquier otra deuda que puedas tener, para poder ahorrar mucho más. La única deuda grande que es razonable tener durante mucho tiempo es la de una hipoteca inmobiliaria. 

Cuando acabes de pagar un préstamo, continúa haciendo pagos mensuales, ¡pero a ti! Programa una transferencia automática de la misma cantidad desde tu cuenta corriente a una cuenta de ahorros o a un fondo de inversiones.

Establece un objetivo concreto

Decide qué es lo que de verdad quieres o necesitas (un sofá nuevo, un nuevo celular, unas vacaciones) y averigua lo que cuesta. Después márcate una meta realista, por ejemplo, date seis meses para ahorrar lo suficiente. Pon fotos de tu objetivo en el refrigerador o en tu billetera. Cada vez que te entren ganas de comprarte unos zapatos nuevos o comprarle a tu hijo un juguete más, que realmente no necesita, mira la foto y pregúntate si deseas tanto este capricho como el objetivo para el cual estás ahorrando. 

Ahorra los Ingresos Extra

Cada vez que recibas una cantidad de dinero extra, por ejemplo, una devolución de los impuestos, un pago que se había retrasado mucho, un bono en el trabajo o un regalo monetario, ingrésalo en tu cuenta de ahorros. O, si tienes deudas, úsalo para pagar tus tarjetas de crédito y préstamos, o para hacer un pago extra a tu hipoteca (al dinero capital, para que se reduzca la cantidad de interés que pagas a lo largo de los años). 

Mantén un orden y gasta en lo Importante para Ti

Evita caer en el patrón de sentirte millonario el día que recibes tu quincena o que recibes el ingreso de algún negocio: de pronto todo lo que ves en las tiendas y en internet se convierte en algo que se te antoja y que irremediablemente deseas en ese instante y sin que pase del fin de semana. Has presupuestos con anticipación y claro, separa un porcentaje para tu diversión y esparcimiento pero sin que los gastos innecesarios se conviertan en un elemento constante de arrepentimiento durante los últimos días de tu quincena. 


Con apoyo de espanol.babycenter.com

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